Tizón de fuego en pera
Author(s): гл. ас. д-р Дияна Александрова, Институт по овощарство – Пловдив
Date: 13.05.2020
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El fuego bacteriano es una enfermedad bacteriana que está muy extendida por todo el país. El patógeno ataca y se desarrolla principalmente en especies de la familia Rosaceae, y entre los huéspedes más susceptibles de la bacteria se encuentra el peral. La enfermedad puede desarrollarse en todas las partes de los árboles, destruyendo flores, brotes y ramas principales. La infección puede llegar al tronco y desarrollarse también en el patrón. En años con condiciones favorables para el desarrollo de la bacteria, que suelen coincidir con la floración del peral, el patógeno causa daños significativos en los huertos, lo que se refleja en el rendimiento y la calidad de la producción.
Síntomas: Los primeros síntomas se observan durante la floración, que es también la fenofase más crítica en el desarrollo de los árboles. Aparecen áreas necróticas en las flores afectadas, que se agrandan y cubren toda la flor. La necrosis progresa y continúa desarrollándose a lo largo de los pedicelos florales, pasando a las hojas y al brote fructífero. En el peral, las hojas y las flores adquieren un color marrón oscuro a negro. En cultivares infectados más susceptibles, se observa un desarrollo más rápido del patógeno, que alcanza las ramas principales de los árboles. Los daños por chancro pueden verse cuando la infección pasa de las ramas principales al tronco o en casos de infección resultante de heridas mecánicas.
Las características distintivas de la enfermedad son: las puntas de los brotes jóvenes adquieren la forma de un "cayado de pastor"; las hojas de los brotes afectados no caen ni siquiera después de la caída otoñal de la hoja, lo que da a los árboles un aspecto quemado.
Patógeno
La bacteria fitopatógena Erwinia amylovora es perítrica, estrictamente aerobia y Gram‑negativa. Pasa el invierno en chancros formados en las ramitas, ramas y troncos de los árboles. En primavera, se observa exudado bacteriano en los chancros, que se dispersa por la lluvia, los insectos y las herramientas de poda. Una vez depositada en los órganos de la planta, la bacteria los penetra a través de las aberturas naturales de las hojas y las flores (estomas, lenticelas, nectarios). También puede entrar a través de heridas causadas por insectos, granizo, así como a través de lesiones mecánicas durante el cultivo y la poda del huerto.
Control
Establecimiento de huertos solo con material de plantación sano. Se recomienda la poda de las partes infectadas de la temporada anterior. Desinfección de herramientas durante la poda fitosanitaria. Arranque de árboles muy infestados en los huertos. Se recomiendan tratamientos preventivos, de 4 a 8 aplicaciones, realizados durante los períodos en que las condiciones para el desarrollo de la enfermedad (temperatura y humedad) son favorables. Son particularmente importantes los tratamientos protectores durante la floración y después del granizo, cuando la bacteria penetra más fácilmente en los tejidos vegetales. Los productos fitosanitarios autorizados son: Caldo Bordelés 20 WP (0,375–0,5 g/ha); Vitra 50 WP (150 g/ha); Cuprochlor 50 WP (150 g/ha); Kocide 2000 (0,155–0,680 g/ha); Regalis Plus (150 g/ha).

