Pronóstico agrometeorológico para abril de 2019

Author(s): Растителна защита
Date: 09.04.2019      2421

A principios de abril, un factor limitante atípico para la estación para el desarrollo de los cultivos de invierno y los cultivos de primavera sembrados en la mayoría de las zonas de campo será el déficit de humedad en las capas superiores del suelo. Como resultado de las precipitaciones por debajo de lo normal en febrero y marzo, en muchas partes del país las reservas de humedad del suelo en las capas de 50 cm y 100 cm son insuficientes para el inicio de la primavera. El nivel más bajo de reservas de humedad en la capa de 50 cm para los cultivos de cereales de invierno se observa en las regiones del sur y del este, en algunos lugares por debajo del 60% de la capacidad de campo (CC).

Durante la segunda mitad de la primera decena, se pronostican precipitaciones y se espera una mejora en las condiciones para la vegetación de los cultivos agrícolas. Durante este período, los cultivos de trigo y cebada que han macollado en otoño entrarán en la etapa de alargamiento del tallo. En la colza, que ha pasado el invierno en la etapa de roseta, tendrán lugar la ramificación y la formación de yemas. En la etapa de formación de yemas (desde el brote verde hasta el amarillo), es atacada por la plaga más peligrosa: el escarabajo de la flor de la colza. Si es necesario (umbral de daño económico >5 escarabajos por planta), el tratamiento con insecticida en la colza se lleva a cabo antes de la etapa de floración.

Durante la segunda y tercera decena, las condiciones agrometeorológicas serán muy dinámicas. El desarrollo de los cultivos agrícolas procederá a un ritmo moderado, con temperaturas cercanas a las normas climáticas. Las precipitaciones previstas, alrededor y por debajo de la norma, mejorarán las reservas de humedad principalmente en la capa de 50 cm. Serán de gran importancia para los cultivos de cereales de invierno, que estarán predominantemente en la etapa de alargamiento del tallo. En esta etapa, los requerimientos de humedad del suelo de las plantas aumentan bruscamente. A finales de abril, los cultivos de trigo más tempranos que alcanzaron el alargamiento del tallo, los cuales llegaron a esta etapa a finales de marzo, entrarán en la etapa de espigado. El período entre el alargamiento del tallo y el espigado es crítico para la infección del trigo con oídio y roya parda. Durante este período, también se requiere monitoreo para la aparición y actividad dañina del chinche del trigo, el escarabajo de las hojas de los cereales y los trips del trigo.

Durante la segunda mitad de abril, la colza estará predominantemente en la etapa de floración. En el girasol y el maíz, dependiendo de las fechas de siembra, se observarán las etapas de emergencia y formación de hojas.

Hacia el final de la segunda decena, no se puede descartar la posibilidad de formación de heladas, lo cual debe tenerse en cuenta al endurecer las plántulas de hortalizas y tabaco.

Durante la segunda decena, las temperaturas del suelo a una profundidad de 10 cm en las regiones de tierras bajas alcanzarán valores adecuados para la siembra de maíz para grano, y para finales de la tercera decena, también para los cultivos de primavera termófilos (algodón, judías, cacahuetes, sandías, melones).

El tiempo variable previsto durante el mes, con chubascos frecuentes, creará condiciones para el desarrollo de ciertas enfermedades fúngicas en los cultivos frutales (tizón de la flor/podredumbre parda temprana, enrollamiento de la hoja del melocotonero, cribado, sarna en manzano y peral, caída de frutos en membrillo, etc.). Las condiciones adecuadas para realizar pulverizaciones de protección vegetal en los huertos ocurrirán a principios de abril, y a principios y finales de la segunda y tercera decena.

 

 

Fuente: NIMH