Durante la primera quincena de mayo, habrá condiciones favorables para el desarrollo del fondo infeccioso de una serie de enfermedades fúngicas en los cultivos agrícolas.
Author(s): Растителна защита
Date: 03.05.2017
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Las precipitaciones frecuentes y localmente intensas a principios de mayo serán una condición previa para el aumento de la presión de infección de varias enfermedades fúngicas: fusariosis y royas (amarilla, parda) en trigo y cebada; mildius en cultivos hortícolas; sarna y cribado en frutales; mildiu y oídio en la vid.
Durante la primera decena de mayo, las condiciones agrometeorológicas estarán determinadas por un tiempo inestable con chubascos frecuentes, que en muchas partes del país dificultarán la realización de las labores agrotécnicas estacionales: finalización de la siembra del maíz grano, labores de preparación del suelo y siembra de los cultivos termófilos tardíos de primavera: judías, algodón, cacahuetes, sandías, melones, etc.
Durante este período, el desarrollo de las parcelas sembradas en otoño y de los cultivos de primavera sembrados tendrá lugar con temperaturas medias diarias cercanas a las normas climáticas y con buenas reservas de humedad del suelo en la capa de 50 cm, superiores al 85% de la capacidad de campo (CC). Durante la decena, en las regiones de campo del país, se observará de forma generalizada el estado de espigado en trigo y cebada, y en algunos lugares del sur de Bulgaria, el inicio de la floración.
A finales de la primera y principios de la segunda decena, se pronostica un aumento de las temperaturas y una aceleración de la vegetación en los cultivos agrícolas. Hacia mediados de mayo, tendrán lugar la floración y fecundación en los cereales de invierno, y en maíz y girasol, la formación de hojas. En los cultivos de primavera tempranos (veza, guisante) se observará el botonado y la floración.
En los frutales no afectados por las heladas de abril, tendrá lugar la formación y el engrosamiento del cuajado. En la vid, se observará la emergencia de las inflorescencias.
Las precipitaciones frecuentes y localmente intensas a principios de mayo serán una condición previa para el aumento de la presión de infección de varias enfermedades fúngicas: fusariosis y royas (amarilla, parda) en trigo y cebada; mildius en cultivos hortícolas; sarna y cribado en frutales; mildiu y oídio en la vid. Condiciones más adecuadas para realizar los tratamientos fitosanitarios se presentarán al final de la primera y en la primera mitad de la segunda decena.
Hasta mediados de mayo, no se pronostican temperaturas mínimas críticas para los cultivos agrícolas. Durante la primera decena, se espera una mayor probabilidad de granizo. En caso de daños por granizo, es aconsejable que los cultivos afectados sean tratados a la primera oportunidad con fungicidas que contengan cobre para una cicatrización más rápida de las heridas y para reducir el riesgo de infecciones secundarias.
Fuente: NIMH-BAS
