CE: El Impuesto al Carbono (CBAM) para fertilizantes no se detendrá, a pesar de la crisis del mercado.

Author(s): Растителна защита
Date: 03.04.2026      309

La Comisión Europea ha rechazado categóricamente las peticiones de una suspensión temporal del Mecanismo de Ajuste Fronterizo por Carbono (CBAM) para las importaciones de fertilizantes en la UE. A pesar de la tensa situación del mercado, exacerbada por los conflictos geopolíticos, Bruselas insiste en que suspender el mecanismo plantea más riesgos que beneficios para la economía europea, argumentando que protege la producción europea y evita la dependencia de las importaciones. En respuesta al descontento por los altos precios (intensificado por el conflicto en Oriente Medio), Bruselas apuesta por suavizar ciertos aranceles y prepara un plan a gran escala para la transformación del sector de los fertilizantes, que se discutirá a mediados de mes.

Desde principios de año, las principales cooperativas y sindicatos agrícolas europeos han estado advirtiendo de graves problemas. Según datos de Copa-Cogeca, ya en el primer mes de la entrada en vigor de las obligaciones financieras del CBAM (enero de 2026), las importaciones de fertilizantes nitrogenados a la UE se han desplomado más de un 80% (a solo 179 mil toneladas en comparación con más de 1,1 millones de toneladas un año antes). El sector sigue insistiendo en una "suspensión inmediata" del mecanismo para los fertilizantes para proteger a la agricultura europea de una pérdida de competitividad, pero hasta ahora Bruselas se niega a hacer una excepción.

Preocupación por la Dependencia de las Importaciones

Durante la reunión de los ministros de agricultura de la UE el 30 de marzo, el Comisario Europeo de Agricultura, Christophe Hansen, "enfrió el entusiasmo" de los Estados miembros que esperaban una excepción para los fertilizantes nitrogenados. El CBAM, que en la práctica funciona como un impuesto a las importaciones de productos intensivos en carbono, exige a los importadores la compra de certificados especiales.

"Suspender la aplicación del CBAM a los fertilizantes, incluso si existe una base legal para ello en el futuro, corre el riesgo de empeorar nuestra dependencia de las importaciones. Por lo tanto, debemos ser muy cuidadosos en este asunto", dijo el Comisario Hansen a los ministros de agricultura.

Para suavizar el golpe financiero, la Comisión ya ha tomado medidas alternativas:

- Suspensión de los aranceles para ciertos tipos de fertilizantes procedentes de países distintos de Rusia y Bielorrusia.

- Reducción del recargo estándar (default mark-up) sobre el valor de las importaciones de fertilizantes dentro del propio mecanismo.

Crece la Presión de los Estados Miembros

Al otro lado del debate se encuentran representantes del sector agrícola y varios Estados miembros, que insisten en una acción urgente. Los altos precios y la menor disponibilidad de materias primas, provocadas por el conflicto en Oriente Medio, están creando serias dificultades a los agricultores europeos en plena campaña de primavera.

El ministro irlandés de Agricultura, Alimentación y Marina, Martin Heydon, es uno de los mayores defensores de una pausa en el mecanismo.

"El CBAM crea el riesgo de añadir otra capa de inflación a los costes de los fertilizantes. Por eso apoyamos la creación de un mecanismo para suspender temporalmente su aplicación en lo que respecta a los fertilizantes, y de la manera más rápida posible", subrayó Heydon antes de la reunión en Bruselas.

Plan de Acción y Próxima Reunión de Alto Nivel

En lugar de una excepción a los requisitos medioambientales, Bruselas está preparando un nuevo Plan de Acción para los Fertilizantes, que se presentará más adelante esta primavera. En este sentido, el 13 de abril de 2026, el Comisario Hansen convoca una reunión urgente de alto nivel con las partes interesadas del sector. Se espera que el foco de la nueva estrategia esté en:

- Medidas estructurales a corto y largo plazo para estabilizar el mercado;

- Estimular la producción interna de la UE para reducir la dependencia externa de terceros países;

- Apoyo a los agricultores para un uso más eficiente de los recursos;

- Sustitución de fertilizantes minerales por alternativas biobasadas y bajas en carbono.

Queda por ver si estos pasos serán suficientes para calmar a los agricultores europeos, que siguen lidiando con el aumento de los costes de producción y la incertidumbre en las cadenas de suministro globales.